¿En qué piensas si te digo ''nativo digital'' e ''inmigrante digital''?
Tal vez se te vengan a la mente personas extranjeras, pero nada de eso tiene que ver, pues cuando hablamos de las TIC sobre los nativos digitales, nos referimos a aquel que nace y se encuentra cómo con la tecnología al punto que la entiende como algo que complementa su vida cotidiana y la mejora, un hombre que entiende al mundo de una manera distinta y que vive dentro de su contexto caracterizado por ser cambiante.
Los llamados inmigrantes digitales son aquellos que nacieron antes del boom tecnológico que vive el mundo desde los años 80, son personas a las que les cuesta mucho más adaptarse y aprender a desenvolverse en un mundo donde la tecnología cambia constantemente.
Nuestra era, la era de la tecnología, ha creado una separación notable entre estos nativos e inmigrantes digitales, así como otra brecha creada entre los que pueden disfrutar de estas tecnologías y de los que sufren la llamada ''pobreza digital''. Se podría decir que la mayoría de tecnologías están al alcance de las personas de clase media-baja, pues aunque no se tenga una gran renta, en nuestros hogares siempre florece la tecnología. Ya sea en una lavadora o en un nuevo smartphone. Pero, por supuesto, existen muchos países donde las tecnologías no se han adaptado debido a esta pobreza tecnológica y necesitan invertir su dinero en bienes de primera necesidad, como ocurre en los países tercermundistas.
Está claro que las tecnologías nos han facilitado la vida, desde que se inventó el teléfono hasta el preciado internet. ¿Qué haríamos hoy en día sin él? Se pueden prescindir de muchas tecnologías, como ese nuevo patín a motor. Pero, ¿qué ocurre con la red de internet? Hoy en día es algo con lo que vivimos, y con lo que muchas personas no pueden vivir. Somos esclavos de las tecnologías aunque no lo queramos aceptar, pero mientras se tenga un control sobre éstas, no corremos peligro. También es cierto que hay personas que sufren de tecnoestrés , es decir, esa ''fobia'' a no tener el móvil en la mano, a no estar conectados. Pero como todo en la vida, es algo que se puede tratar.
Volviendo al tema de los inmigrantes digitales, son nuestros mayores a quienes se les etiqueta con este concepto, pero por supuesto hay excepciones. Muchas personas mayores (>60) disfrutan como de las tecnologías como lo haría una persona mucho más joven, es por esto que no quiere decir que los inmigrantes digitales tengan que quedarse fuera de este círculo tecnológico, sino que hay gran cantidad de ellos que se esfuerzan y, de hecho, consiguen manejar las nuevas tecnologías.
En cuanto a los nativos digitales, podemos decir que cuando un niño nace, nace con una tablet debajo del brazo. Y cierto es, hoy en día los niños más pequeños aprenden más rápido que los mayores a manejar las tecnologías, y a edades muy tempranas. No es de extrañar ver como un niño de 6 años le explica a su abuelo de 60 años más, cómo puede jugar a los ''Angry Birds'' en el móvil de papá.
Como conclusión, diría que las tecnologías no son algo malo si sabemos cómo utilizarlas. Están ahí para facilitarnos la vida, pero tampoco debemos convertirnos en dependientes, pues nunca sabemos cuando vamos a tener que prescindir de ellas.